El Monte Argentino: ambiente, peligros y desafíos de la caza con perros

El monte argentino es un ambiente natural típico de vastas áreas del centro y norte del país, en particular en las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y San Luis. Se trata de una vegetación densa e impenetrable, compuesta por árboles, arbustos espinosos y lianas que crean un verdadero laberinto natural.

La vegetación del monte

El monte se caracteriza por bosques xerófilos (adaptados a la sequía) y por una gran cantidad de plantas espinosas que dificultan el paso.
Entre las especies más comunes:
Quebracho blanco y colorado – árboles durísimos, símbolo del monte.
Algarrobo – brinda sombra y frutos.
Mistol – frutos comestibles.
Chañar – árbol espinoso.
Lianas y arbustos espinosos – barreras casi infranqueables.

Piquillín – arbusto espinoso típico del monte.
Brea – árbol resistente, adaptado a la sequía.
Lata – arbusto que contribuye a la densidad de la vegetación.
Garabato – planta espinosa que dificulta el paso.
Albaricoques silvestres – árboles con frutos comestibles en zonas áridas.

El terreno suele ser irregular, con arena, pedregales y cauces secos, aumentando la dificultad de orientación.

Peligros del monte

Fauna mayor: pumas, pecaríes, zorros, jabalíes.
Fauna menor: mataco (armadillo), boas constrictoras, escorpiones, zorros grises, liebre patagonica (mara), conejo de los palos, zorrino y la corsuela.
Serpientes venenosas: yarará, cascabel, falsa coral.
Ambiente hostil: vegetación densa → riesgo de perderse.
Ausencia de señal telefónica.
Calor y sed: temperaturas extremas, poca agua.

El arte del cazador: leer el “rastro” de los animales

Un buen cazador debe saber interpretar el rastro: huellas y rastros que dejan los animales.
Esto implica:
Distinguir huellas frescas de antiguas.
Comprender dirección y velocidad de la presa.
Reconocer la especie (jabalí, pecarí, felino).
Evaluar el comportamiento (buscar agua, alimento o si huía de un depredador).

El rastro suele ser la única guía en un terreno con visibilidad reducida.

La dificultad de cazar con perros

• Los perros trabajan en jauría → requiere disciplina, cooperación y resistencia.
• Deben superar vegetación espinosa que los rasguña.
Orientación difícil: la presa desaparece entre arbustos.
Animales salvajes agresivos (jabalí, pecarí) → heridas graves.
Falta de visibilidad y distancia → complicado auxiliar a los perros.
• Los perros deben distinguir fauna salvaje de animales domésticos (cabras, bovinos, caballos).

Conclusión

El monte argentino es un ambiente duro, con espinas, calor, animales peligrosos, insectos venenosos y riesgo de perderse.
En este contexto, el Dogo Argentino ha demostrado ser valiente, resistente e incansable.

Pero no basta con el perro:
• El cazador debe leer el terreno y el rastro.
• Los perros en jauría deben mostrar inteligencia y discernimiento.

Solo así la tradición de la caza en el monte argentino mantiene su auténtico sentido de respeto y conocimiento de la naturaleza salvaje.

rastro pecarì

Vista de arbustos espinosos en el monte argentino, representando un ambiente natural denso y complicado.

Algarrobo

Serpiente enroscada sobre el suelo, camuflándose con el entorno árido.

Yararà

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