Funciòn

La función: el Dogo Argentino como perro de trabajo

En Las Alcanas, el Dogo Argentino no es solo un perro de exposición o de compañía: ante todo es un perro de función, nacido para trabajar, seleccionado para enfrentar con eficacia y valentía los duros desafíos del monte argentino.

Cada uno de nuestros ejemplares crece en un entorno auténtico y selectivo, donde el físico, la mente y el instinto se estimulan desde temprana edad. Nuestro trabajo diario se basa en la preparación del perro para la caza real, respetando profundamente su origen y su vocación funcional.

Como escribía el Dr. Antonio Nores Martínez, creador de la raza, “la apariencia es importante, pero la función lo es todo”. El Dogo nace para actuar, colaborar y resolver, y solo a través del trabajo real se puede honrar su espíritu original.

Entrenamiento y preparación física

Nuestros Dogos se entrenan regularmente en el monte, desarrollando resistencia, olfato y seguridad en terrenos difíciles. El trabajo físico es parte fundamental del crecimiento:
salidas diarias en manada, para favorecer la socialización, el autocontrol y el espíritu colaborativo;
sesiones de carrera libre, ya sea a pie como siguiendo la bicicleta o el caballo, para construir musculatura, resistencia y reflejos;
– actividades graduales y adaptadas, según la edad y el carácter, para que cada perro alcance la forma física y mental ideal antes de enfrentarse al trabajo real.

La caza en el monte argentino

El Dogo Argentino fue creado para cazar en jauría, enfrentando presas mayores como jabalíes y pumas. En nuestros campos, los perros participan en cacerías reales, acompañados por cazadores experimentados y siempre bajo máxima responsabilidad y cuidado.

Estas experiencias no solo confirman la eficacia y el coraje del perro, sino que representan la prueba más importante para la selección de reproductores: solo quienes demuestran equilibrio, potencia, control e instinto auténtico pueden formar parte del futuro del proyecto.

Función y selección: un binomio inseparable

Creemos que un verdadero Dogo Argentino no puede ser seleccionado solo por su apariencia. La función es parte esencial de la raza, y sin ella se pierde su identidad profunda.

En nuestro criadero, cada reproductor trabaja. Cada cachorro nace de perros que han demostrado saber hacer su trabajo.
Esta coherencia entre selección y función nos permite mantener líneas sólidas, equilibradas, sanas y verdaderamente operativas, respetando la visión original de esta magnífica raza.